Rockhopper
tiene una participación directa del 35% en el yacimiento Sea Lion, ubicado a
100 mn al norte del archipiélago malvinense, cuya prospección comenzó en 2010.
El restante 65% de participación lo tiene la empresa israelí Navitas Petroleum,
que asumió el control del proyecto y la posición de operadora principal en el
año 2022.
El yacimiento ocultaría bajo las aguas en litigio de Malvinas alrededor de 315 millones de barriles de reservas comprobadas a las cuales se agregan 65 millones de barriles de reservas posibles, datos que surgen del informe escrito por la consultora norteamericana NSAI, especializada en la industria petrolera.
Los cálculos que hace Rockhopper sobre sus futuros ingresos con el 35% de participación llegarían a una cifra de entre USD 3.100 y 4.500 millones, si se tienen en cuenta las reservas probadas o se incluyen las reservas posibles comercializables. Estos ingresos estimados ya tienen deducidas las regalías estatales, los costos de inversión, los gastos operativos y el impuesto de sociedades que impusieron las autoridades kelpers del archipiélago.
La producción del primer barril de petróleo comenzaría a principios del año 2028.
La empresa británica dispone actualmente de USD 179 millones de liquidez, un monto que le permite cubrir su participación en los gastos de inversión necesarios para la primera fase del plan de desarrollo del yacimiento Sea Lion. Rockhopper además informó que el operador de la plataforma petrolera será la empresa holandesa Bluewater Energy Services, con su FPSO, o plataforma flotante de producción, almacenamiento y descarga, del buque Aoka Mizu, que requiere un período de mantenimiento antes de ser desplegada al Atlántico Sur.
El director de Rockhopper, refiriéndose a Navitas como operador del proyecto, adelantó que esperan producir más de 100 millones de barriles de petróleo luego de la validación de la fase 1 del yacimiento Sea Lion.
El yacimiento ocultaría bajo las aguas en litigio de Malvinas alrededor de 315 millones de barriles de reservas comprobadas a las cuales se agregan 65 millones de barriles de reservas posibles, datos que surgen del informe escrito por la consultora norteamericana NSAI, especializada en la industria petrolera.
Los cálculos que hace Rockhopper sobre sus futuros ingresos con el 35% de participación llegarían a una cifra de entre USD 3.100 y 4.500 millones, si se tienen en cuenta las reservas probadas o se incluyen las reservas posibles comercializables. Estos ingresos estimados ya tienen deducidas las regalías estatales, los costos de inversión, los gastos operativos y el impuesto de sociedades que impusieron las autoridades kelpers del archipiélago.
La producción del primer barril de petróleo comenzaría a principios del año 2028.
La empresa británica dispone actualmente de USD 179 millones de liquidez, un monto que le permite cubrir su participación en los gastos de inversión necesarios para la primera fase del plan de desarrollo del yacimiento Sea Lion. Rockhopper además informó que el operador de la plataforma petrolera será la empresa holandesa Bluewater Energy Services, con su FPSO, o plataforma flotante de producción, almacenamiento y descarga, del buque Aoka Mizu, que requiere un período de mantenimiento antes de ser desplegada al Atlántico Sur.
El director de Rockhopper, refiriéndose a Navitas como operador del proyecto, adelantó que esperan producir más de 100 millones de barriles de petróleo luego de la validación de la fase 1 del yacimiento Sea Lion.
A mediados de agosto de 2026 Rockhopper Exploration PLC anunciaba que el operador del proyecto, Navitas Petroleum, ejercía una opción para adquirir una segunda plataforma flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) destinada al yacimiento Sea Lion, en la cuenca norte de Malvinas. La adquisición del FPSO OSX-1, que actualmente opera en el Mar del Norte con pabellón de Liberia, sin los costos de modernización, alcanzaría un valor de USD 125 millones.
Navitas estima que la introducción de un segundo FPSO podría incrementar la producción diaria de petróleo a 125.000 barriles, emplazándola en la zona de desarrollo central del yacimiento Sea Lion.
El 26 de agosto Rockhopper anunciaba que el valor actual neto de su participación (35%) en el yacimiento Sea Lion se había incrementado luego de una evaluación independiente actualizada realizada por la firma holandesa Sewell & Associates, que estimaba en USD 788 millones el valor actual neto correspondiente a la parte que detenta la empresa británica en el proyecto.
La
evaluación, que se basa en un escenario de referencia con un precio del barril
de petróleo a USD 82,99 para 2026, USD 76,74 para 2027 y USD 75,95 para los
años siguientes, establece las reservas brutas probadas y probables en 314
millones de barriles de petróleo; la parte del 35% correspondiente a Rockhopper
representaría 110 millones de barriles.
Los
ingresos netos futuros atribuibles a la empresa británica, descontando gastos de
inversión, impuestos, costos de abandono y cargos por explotación están
estimados en USD 3.400 millones.
Con
respecto a los FPSO, Rockhopper señaló que analizan un escenario de desarrollo
en el cual se de por terminado el arrendamiento de la unidad flotante de
producción Aoka Mizu una vez que la producción del yacimiento Sea Lion
descienda el piso de los 125.000 barriles de petróleo diarios. A partir de ese
momento el FPSO OSX-1 sería el único buque plataforma que opere en la cuenca
norte de Malvinas.
Con
el objetivo de iniciar la producción de petróleo a comienzos de 2028 se inicia
la cuenta regresiva para el Estado argentino, y para la Cancillería en
particular, de arbitrar los medios y las medidas restrictivas y punitivas para
evitar que se consume este saqueo de recursos hidrocarburíferos de la cuenca
norte de las islas Malvinas. Hay que intentar que se retire del proyecto la empresa israelí Navitas.
Faltan menos de dos años.
Lic. Hernán Favier - 27 de agosto de 2026

