miércoles, 15 de junio de 2022

El 15 de junio de 1982 flameaba aún la bandera argentina en Bahía Fox, Gran Malvina, emplazamiento donde la “artillería fantasma” confundió al enemigo desde el inicio del conflicto


Luego de la recuperación de Malvinas el 2 de abril de 1982 comienza el despliegue de unidades en las islas, el 5 de abril arribaba a Gran Malvina, al asentamiento de Bahía Fox, la Compañía de Ingenieros 9 del Ejército Argentino en el buque de transporte ARA Isla de los Estados. Días más tarde arribarían del mismo modo elementos del Regimiento de Infantería 8. Más al norte se encontraba el Regimiento de Infantería 5 establecido en Puerto Mitre, renombrado Puerto Yapeyú. Todos estos elementos pertenecían a la Agrupación Ejército Gran Malvina, al mando del General Parada.
Ya desde el 9 de abril la unidad al mando del mayor Oscar Minorini Lima se aboca al control y registro de la población, requisado de armas y equipos de comunicación, y establecimiento de posiciones. Se permite a los pobladores de Bahía Fox Este trasladarse a una estancia del interior de Gran Malvina.
Con el dispositivo conformado empieza a aparecer casi todas las mañanas un avión de exploración británico con el fin de fotografiar las posiciones argentinas. Para confundir al enemigo, al jefe de la Ca Ing 9 se le ocurre utilizar caños de cloacas de PVC negros que se hallaban estibados en un galpón para simular cañones o piezas de artillería, elementos que no contaba la unidad. De este modo se comenzaron a armar posiciones de defensa con piezas de artillería simuladas, que al poco tiempo empiezan a recibir bombardeos británicos, sin provocar bajas porque la tropa se encontraba alejada de estos “artilugios” de ocasión.
Cada mañana, luego de los bombardeos nocturnos, automáticamente se volvían a emplazar nuevas “piezas de artillería” de PVC, y para darle más realismo al escenario logrado se acercaban tambores con combustible y redes de enmascaramiento, una puesta en escena digna de una película de Hollywood.
A pesar de los bombardeos, tanto aéreos como navales, que fueron intensos mientras avanzaba el conflicto, la unidad no tuvo bajas que lamentar, apenas dos heridos, uno de ellos con el famoso pie de trinchera, patología típica del terreno insular que afectó a ambos bandos.


Así se llega al 14 de junio, cuando a última hora el mayor Minorini Lima recibe un llamado desde Puerto Argentino, donde le informan del cese de las hostilidades y de que una fragata británica se dirigiría a Bahía Fox para coordinar el regreso de la unidad al continente.
Un militar británico embarcado, que participó de las operaciones en Gran Malvina, no entiende como no hay heridos para pedir la colaboración de sanidad al buque que haría el traslado a pesar de haber sido bombardeados diariamente, incluso tenían certificado por intérpretes de imágenes la destrucción de “piezas de artillería”. La respuesta no tarda en llegar de parte del mayor Minoriri Lima, no eran cañones, eran caños de agua.
El asombro que provocó este engaño aplacó momentáneamente la tristeza del fin de las hostilidades.

miércoles, 25 de mayo de 2022

El 25 de mayo de 1982, el binomio Super Étendard-Exocet volvía a dar un golpe demoledor a la flota británica con el ataque al buque Atlantic Conveyor al nordeste de Malvinas


Después del éxito del ataque del 4 de mayo de 1982, en el que dos Super Étendard lanzaron sendos Exocet al destructor HMS Sheffield, hiriéndolo de muerte y provocando su hundimiento seis días después, la aviación naval dejaba de contar con un medio clave para la detección de la flota enemiga, los Neptune, aviones exploradores de largo alcance.
Para suplir esta deficiencia, se utilizaron para localizar la probable ubicación de los portaaviones británicos los radares del Ejército y la Fuerza Aérea emplazados en Puerto Argentino que, aunque no llegaban a detectar a los portaaviones enemigos, podían identificar el derrotero de los Harrier y Sea Harrier, lo que permitía calcular la posición de los buques más importantes de la Task Force británica.
Con esta información en la Base Aeronaval Río Grande, donde estaban apostados los cuatro Super Étendard, se decidió un nuevo ataque.
Mientras tanto el buque portacontenedores Atlantic Conveyor, que había sido requisado por el Reino Unido a la empresa Cunard, había zarpado desde el Reino Unido y previa escala en la isla Ascensión, el 20 de mayo ya se encontraba al nordeste de Malvinas.
El buque transportaba, entre toneladas de pertrechos y material para el esfuerzo de guerra, seis helicópteros Westland Wessex del 848 Naval Air Squadron y cinco helicópteros Chinook CH-47C del 18 Squadron de la RAF.
En la escala en la isla Ascensión cargan ocho Sea Harrier del 809 Squadron y seis Harrier GR.3 de la RAF.
Uno de los Chinook del 18 Squadron de la RAF abandona el Atlantic Conveyor para cumplir operaciones en la isla Ascensión.
Cuando llegaron al área de Malvinas los Harrier GR.3 se dirigieron al HMS Hermes mientras que los Sea Harrier se repartieron entre el Hermes y el Invincible.
Con estos nuevos aparatos, un helicóptero Lynx abandona el Hermes y se estaciona en la cubierta del Atlantic Conveyor el 20 de mayo de 1982.


El 25 de mayo se aproximaba.
En la mañana de la fecha patria, luego de la formación, se tenía una nueva posición aproximada de la flota británica y comienza el alistamiento, acordado el encuentro con el Hercules KC-130H de la FAA para las 11 de la mañana.
Decolaron los dos Super Étendard de la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque, piloteados por el Capitán de Corbeta Roberto Curilovic (3-A-203) y el Teniente de Navío Julio Barraza (3-A-204), y luego de reabastecer se dirigen al nordeste de Malvinas. A menos de 60 millas náuticas del blanco, el líder Curilovic le indica al numeral Barraza que ganaran altura para emitir con el radar, confirmando a través de los barridos la presencia de tres ecos. Un nuevo descenso y aproximándose a las 40 mn emiten por última vez, y segundos más tarde lanzan sus misiles AM-39 Exocet hacia el blanco, sin saber aún que se trataba del buque portacontenedores Atlantic Conveyor.
El buque se encontraba en 50º 38´ S, 56º 08´ W, a menos de 90 millas náuticas al nordeste de Puerto Argentino, y fue impactado por los dos misiles, provocando un incendio voraz que dejaron al navío al garete, y terminará hundiéndose tres días más tarde.
Los aviones volvieron sin novedad a su base de Río Grande.



El epílogo del exitoso ataque se basa en la monumental pérdida de equipamiento británico a bordo del Atlantic Conveyor. Además de vehículos de combate, repuestos, armamento, pertrechos varios que incluían material para construir una pista de aterrizaje móvil, se perdieron seis helicópteros Westland Wessex, tres helicópteros CH-47 Chinook, y el Westland Lynx del portaaviones Hermes quedó destruido por el fuego.
Sólo se salvaron un Chinook y un Westland Wessex.
La patria recordaba a sus patriotas del 25 de mayo de 1810 y sumaba otros el 25 de mayo de 1982.

Lic. Hernán Favier, 20 de mayo de 2022

martes, 26 de abril de 2022

A 40 años del conflicto de Malvinas aún hoy quedan deudas por saldar, como la postergada visita a Georgias del Sur, donde está sepultado Félix Artuso, tripulante del submarino ARA Santa Fe


Hace exactamente 40 años, el 26 de abril de 1982, siendo prisionero de guerra, en un incidente provocado por un soldado británico a bordo del submarino S-21 ARA Santa Fe, fallece a consecuencia de los disparos recibidos el suboficial 1º maquinista Félix Artuso de la Armada Argentina.
Desde entonces, luego de un entierro con honores militares, permanece en el cementerio de Grytviken en la isla San Pedro, en las Georgias del Sur.
Hasta el día de hoy, es una de las cuentas pendientes que tiene el Estado argentino con veteranos y familiares de caídos en la guerra de Malvinas.
Es imperativo, aprovechando el 40º aniversario de la Gesta, organizar una visita de los familiares del suboficial principal (PM) Félix Artuso a su austera tumba en el cementerio local de Grytviken en las Georgias del Sur.
 
Propongo que la Cancillería argentina acerque esta idea al Comité Internacional de la Cruz Roja, para contar con su auspicio y evitar la negativa del Reino Unido, bajo el paraguas de los exitosos Plan Proyecto Humanitario 1 y 2, y utilizar el BIP Victor Angelescu, buque de investigación del INIDEP, que ya navegó en aguas de Malvinas en septiembre de 2019, para que traslade a los familiares del tripulante del ARA Santa Fe rumbo a las Georgias del Sur para visitar el cementerio local, poder dejar una ofrenda floral y rezar por el descanso eterno de su familiar.

jueves, 31 de marzo de 2022

40º aniversario de la gesta de Malvinas. Lanzamiento del libro Efemérides #Malvinas. 74 días en 280 caracteres. Efemérides del Conflicto del Atlántico Sur en tiempos de redes sociales


La recuperación de las islas Malvinas en aquel lejano otoño de 1982 me encontró cursando segundo año del secundario, y en la época convivían dos sentimientos o sensaciones, entusiasmo y apatía, sin vislumbrar en esos primeros días de abril la guerra que se avecinaba inexorablemente.
Hace cuarenta años el acceso a la información era muy reducido, internet no existía, y uno hacía un gran esfuerzo por mantenerse informado. Con la guerra terminada comencé a archivar recortes de diarios y revistas relativos al conflicto, luego a comprar libros y ya entrado el siglo XXI comencé a editar un blog que actualmente tiene más de 220 entradas que recopila hechos, testimonios de los protagonistas, noticias y trabajos históricos; este derrotero de décadas culmina con la salida de mi libro de efemérides.
Evidentemente, cuando uno hace una selección, quedan algunos “heridos”, disconformes por tal o cual hecho elegido en desmedro de otro, para ellos mis disculpas, traté de ser lo más objetivo y ecuánime posible.
Aunque se ha escrito mucho y variado sobre Malvinas, aún hoy hay hechos que siguen siendo desconocidos para muchas personas, y es en parte por esto que el formato elegido para la presentación de las efemérides busca que el libro sea didáctico, de lectura amena y sencilla, describiendo las acciones que se sucedieron durante los 74 días del conflicto...

...Por último, este libro está dedicado a los señores Veteranos de la Guerra de Malvinas, a los caídos en la defensa de nuestra soberanía que yacen en Darwin, en Grytviken, en el Atlántico Sur y en el continente, y finalmente a los familiares de los 649 héroes de la Patria.

Lic. Hernán Favier. San Isidro, 31 de marzo de 2022

sábado, 5 de febrero de 2022

El Reino Unido desplegó 31 armas nucleares durante la guerra de Malvinas en el otoño de 1982


En 1982, los buques de guerra británicos estaban armados con decenas de armas nucleares en una zona desnuclearizada como lo es América Latina.
 
La revelación es parte de un nuevo dossier comunicado a los Archivos Nacionales británicos. Rotulado como “Top Secret Atomic”, confirma que la presencia de las armas nucleares provocó pánico entre los funcionarios de Londres cuando evaluaron los daños, tanto físicos como políticos, que podrían haber causado.
Argentina reivindica la soberanía de las islas Malvinas y las reconquista el 2 de abril de 1982. El Reino Unido envía una fuerza naval al Atlántico Sur para retomar el control de las islas.
Una minuta del ministerio de Defensa británico, fechada el 6 de abril de 1982, menciona una “enorme inquietud en cuanto a la posibilidad de que algunas de las armas nucleares se pierdan o dañen y que tome estado público”. La minuta concluye con “las repercusiones internacionales de semejante incidente podrían ser muy dañinas”.
Las bombas nucleares llamadas de profundidad son desplegadas en buques de la marina para atacar a submarinos sumergidos.
El funcionario no identificado que redactó la minuta continúa: “El secretario de Estado John Nott desearía continuar con la práctica establecida, de larga data, consistente en negarse a comentar la presencia o ausencia de armas nucleares británicas en un determinado lugar y en un determinado momento”.
 
La existencia de estas armas provocó una encendida polémica entre el ministerio de Defensa y el ministerio de Relaciones Exteriores. Este último exigió al ministerio de Defensa de “desarmar las armas”. La marina británica se negó a hacerlo.
El ministerio de Defensa señaló los principales argumentos en favor de mantener las armas a bordo. Declaró: “En la eventualidad de tensiones u hostilidades entre nosotros y la Unión Soviética al mismo tiempo en que se desarrolla la operación Corporate (nombre en código dado a la operación británica sobre Malvinas), la capacidad militar de nuestros buques de guerra quedaría severamente reducida”.
Un documento del dossier indica que no había riesgos “de una explosión del tipo bomba atómica”. Pero si había una amenaza “de eliminación de materiales fisibles” si una de las armas resultaba dañada, lo que podría entrañar hasta 50 “decesos suplementarios” por cáncer.
Incluso si tampoco había polución en el caso de un arma nuclear dañada o hundida, los argentinos podrían apoderarse de la tecnología nuclear y “podríamos vernos enfrentados a un grave aprieto en la cuestión de la no-proliferación”, declaró un funcionario del ministerio de Defensa.
 
Un plan tendiente a descargar las armas en la base británica de la isla Ascensión, en el océano Atlántico Sur, fue rechazada por la Royal Navy. La marina británica declaró que eso retrasaría el derrotero de la fuerza operacional hacia las islas Malvinas y que la operación no se podría mantener en secreto.
En lugar de eso, las armas fueron transferidas desde las fragatas y los destructores hacia los más grandes buques de la flota, los portaaviones, HMS Hermes y HMS Invincible, donde ellas podrían estar mejor protegidas.
A mediados de mayo de 1982, el Hermes tenía 18 armas nucleares a bordo y el Invincible 12, mientras que el buque de la flota auxiliar Regent tenía una, según se desprende del dossier. Los buques se encontraban en la “zona de exclusión total” impuesta por el Reino Unido alrededor de las islas Malvinas, indican los documentos.
El archivo no precisa si se trataba de munición de vigilancia o “inertes”, utilizadas para controlar “el desgaste de las armas”.
Las municiones de vigilancia y de entrenamiento eran utilizadas para testear las cargas submarinas y ver como se comportaban. Eran idénticas a las armas reales, salvo que el material fisible era reemplazado por uranio empobrecido y sustancias inertes.
Pero incluso la presencia de municiones inertes alarmó al Foreign Office. Su funcionario de mayor jerarquía, Sir Antony Ackland, le escribe a Sir Frank Cooper, su homólogo en el ministerio de Defensa: “Yo estaría muy feliz de tener vuestra confirmación de que el HMS Sheffield no transportaba municiones inertes cuando fue impactado por misiles”.
El destructor se hundió el 10 de mayo de 1982 luego de ser atacado por misiles argentinos Exocet seis días antes.
 
El Foreign Office estaba preocupado también por la presencia de armas nucleares debido al Tratado de Tlatelolco de 1967. Ese tratado establecía una zona desnuclearizada en América Latina y en las aguas circundantes, que incluían a las Malvinas. Pero si bien el Reino Unido había firmado y ratificado los protocolos del tratado, otros países, entre ellos Argentina, no lo habían hecho.
El ministerio de Defensa había admitido en el año 2003 que los buques británicos de la Task Force transportaban armas nucleares [conocidas como WE177 o Bomb Aircraft HE 600lb MC] y que un contenedor de armas había resultado dañado. Pero la cantidad de armas nucleares no había sido revelada hasta que se produjo la transferencia de este documento a los Archivos Nacionales de Kew, en el sudoeste de Londres. 
Pero ciertos documentos del dossier fueron desclasificados por el ministerio de Defensa o el Cabinet Office. Y contenían una nota intrigante, fechada el 11 de abril de 1982, que comenzaba diciendo “Los jefes del Estado Mayor creen…”. Lo que ellos crean, no estamos autorizados a saberlo.
 
[En un archivo británico desclasificado en 2012 se puede leer, creerlo o no va más allá de cada uno, que las armas nucleares, incluidas las variantes inertes y de vigilancia, volvieron al Reino Unido entre el 29 de junio y el 20 de julio de 1982 en los buques Fort Austin y Resource. Las armas que estaban a bordo de la fragata Brilliant fueron removidas el 16 de abril y en la fragata Broadsword el 20 de abril, mientras que las armas inertes y de vigilancia fueron removidas del destructor Sheffield el 16 de abril y del destructor Coventry el 17 de mayo de 1982.
En 2019 otro archivo relativo a la operación Corporate y a las armas nucleares en Malvinas es desclasificado y se encuentra en el National Archives, pero aún no está digitalizado y no se puede descargar.]


Faltan varios documentos de un dossier separado, ahora desclasificado, titulado “Gibraltar: impacto de la crisis de Malvinas”.
Los gibraltareños, como los habitantes de las islas Malvinas, habitan un "territorio de ultramar" británico y están inquietos porque España apoya las reivindicaciones de soberanía argentina sobre las islas, tanto como ella reivindica Gibraltar, el gran peñón y la base británica en el extremo sur de la península ibérica.
Los “desclasificadores” de Whitehall retuvieron no menos de 73 documentos del dossier Gibraltar. Lo han hecho en virtud de las excepciones previstas por la ley sobre libertad de información y, más precisamente, amparándose en las secciones 27(i), 40 y 41.
Estas excepciones cubren las informaciones cuya divulgación podría “acarrear perjuicios” a los intereses del Reino Unido en el exterior, los “datos personales” y las “informaciones obtenidas a título confidencial”. Pasajes de otros documentos del dossier también fueron suprimidos.
¿Qué intenta esconder el gobierno británico?’ Los documentos desclasificados precedentemente pueden ofrecer algunos indicios. Thatcher manifestó varias veces su inquietud en cuanto a las implicaciones de la crisis de Malvinas para Gibraltar.

A pesar de la retórica pública, los sucesivos gobiernos británicos estaban dispuestos a negociar la soberanía de Malvinas y buscaron concluir un acuerdo de soberanía conjunta con España por Gibraltar en 2000, y luego en 2002.
El gobierno de Thatcher secretamente propuso ceder la soberanía de las islas Malvinas dos años antes de la reconquista de las islas por las fuerzas argentinas en 1982. El comité de Defensa del gabinete había aprobado un plan según el cual el Reino Unido devolvería a la Argentina la soberanía nominal sobre las islas, que serían a continuación arrendadas por el Reino Unido durante 99 años.
Lord Carrington renuncia a su puesto de canciller luego de la recuperación argentina de Malvinas. Declaró a la comisión Franks, que investigó sobre los preparativos de la operación militar argentina del 2 de abril de 1982, que la política británica había consistido en desentenderse y esperar lo mejor. “No teníamos ninguna carta en nuestras manos” declaró.

Fuente: Consortium News. 05 de febrero de 2022
Traducción y [entre corchetes]: Lic. Hernán Favier

sábado, 22 de enero de 2022

1771 - 22 de enero - 2022 Se cumple el 251º aniversario de la Declaración de Masserano, en la cual la soberanía argentina de Malvinas queda implícitamente aceptada por el Reino Unido


Como consecuencia de la expulsión de los británicos de Port Egmont, Puerto de la Cruzada en la toponimia francesa y española, enclave ubicado en la isla Trinidad al norte de Gran Malvina, y de la subsecuente protesta británica, se llevaron a cabo ríspidas diligencias diplomáticas entre España y el Reino Unido a fines de 1770 y comienzos de 1771.
El intenso intercambio de acusaciones terminó dando un acuerdo que consistía en el retiro de los británicos de Malvinas con restitución de sus medios, comprobable en mucha documentación oficial española, en particular en lo que se conoce como la Declaración de Masserano, quien fuera embajador español en Londres y uno de los dos firmantes del documento junto al conde de Rochford, por entonces secretario de Estado del gobierno británico.

Declaración española

Habiéndose quejado su majestad británica de la violencia cometida el 10 de junio de 1770 en la isla llamada comúnmente la Gran Malvina y por los ingleses Isla de F#lkland, obligando a la fuerza al comandante y súbditos de su majestad británica a evacuar el que ellos denominan Puerto Egmont, paso ofensivo al honor de su corona; el príncipe de Masserano, embajador extraordinario de su majestad católica tiene orden de declarar y declara, que su majestad católica, en consideración al amor que tiene a la paz y a que continúe la buena armonía con su majestad británica, y reflexionando que aquel suceso pudiera interrumpirla, ha visto con desagrado dicha empresa capaz a turbarla; y en la persuasión en que su majestad se halla de la reciprocidad de sentimientos de su majestad británica y de cuán lejos se halla de autorizar cosa alguna que pudiese turbar la buena inteligencia ente ambas cortes, su majestad católica reprueba la sobredicha violenta empresa: y por lo tanto, el príncipe de Masserano declara, que su dicha majestad católica se obliga a dar orden inmediatamente que se repongan las cosas en la Gran Malvina y Puerto Egmont en el mismo estado que se hallaban antes del 10 de junio de 1770; a cuyo efecto su majestad católica comisionará a uno de sus oficiales para entregar al oficial autorizado por su majestad británica el puerto y fuerte llamado de Egmont, con toda la artillería, municiones de guerra y efectos de su Majestad británica y de sus súbditos, que se hallaban allí el mencionado día, conforme el inventario que se formó.
El príncipe de Masserano declara al mismo tiempo, en nombre del rey su amo, que la promesa que hace su dicha majestad católica de restituir a su majestad británica la posesión del fuerte y puerto llamado de Egmont no perjudica de modo alguno a la cuestión del derecho anterior de soberanía de las Islas Malvinas, por otro nombre de F#lkland. En fe de lo cual, yo el infrascrito embajador extraordinario he firmado la presente declaración en la forma que acostumbro, y la he hecho poner el sello de mis armas.

Londres, 22 de enero de 1771

 
Aceptación británica de la declaración española

Habiendo autorizado su majestad católica al excelentísimo señor príncipe de Masserano, su embajador extraordinario para que ofreciese en nombre de su majestad al rey de la Gran Bretaña una satisfacción por la injuria hecha a su majestad británica, desposeyéndole del fuerte y puerto Egmont; y habiendo firmado hoy dicho embajador una declaración que acaba de entregarme y en que expresa, que deseoso su majestad católica de restablecer la buena armonía y amistad que subsistía antes entre las dos coronas reprueba la expedición contra Puerto Egmont, en la cual se empleó la fuerza contra las posesiones, comandante y súbditos británicos, y promete también reponer inmediatamente todas las cosas en el mismo estado en que estaban antes del 10 de junio de 1770; y que su majestad católica dará comisión a uno de sus oficiales para entregar al oficial comisionado por su majestad británica el puerto y fuerte de Puerto Egmont; como igualmente toda la artillería municiones y efectos de su majestad británica y de sus súbditos, según el inventario que se formó, y habiéndose también obligado dicho embajador en nombre de su majestad católica a que se realizará el contenido de dicha declaración, entregándose en el término de seis semanas a uno de los primeros secretarios de estado de su majestad británica el duplicado de las órdenes que pase su majestad británica a fin de manifestar las mismas disposiciones amistosas, me ha autorizado a declarar que mirará la citada declaración del príncipe de Masserano y el entero cumplimiento de la promesa de su majestad católica como una reparación de la injuria hecha a la corona de la Gran Bretaña
En fe de lo cual, yo el infrascrito, uno de los principales secretarios de estado de su majestad británica, he firmado la presente en la forma que acostumbro, y la hice poner el sello de mis armas.

Londres, 22 de enero de 1771

Real Orden del Ministerio de Marina e Indias

Habiéndose estipulado entre el rey y su majestad británica por un convenio firmado en Londres el 22 de enero próximo pasado por el príncipe de Masserano y el conde de Rochford que la Gran Malvina, llamada por los ingleses isla de F#lkland debe ser restituida inmediatamente en el mismo estado que tenía antes que fuese evacuada por ellos en 10 de junio del año último: de orden del rey prevengo a V. que tan luego como la persona comisionada por la corte de Londres se presente a V. con esta, disponga se efectúe la entrega del Puerto de la Cruzada o Egmont y su fuerte y dependencias; así como también la de toda la artillería, municiones y efectos que se encontraren pertenecientes a su majestad británica y a sus súbditos, conforme a los inventarios formados por los señores Jorge Farner y Guillermo Mallby en 11 de julio de dicho año al tiempo de dejar aquel punto, y de los cuales remito a V. las adjuntas copias, autorizadas con mi firma; y que tan luego como se efectúe uno y otro con las debidas formalidades , disponga V. se retire inmediatamente el oficial y demás súbditos del rey que allí pueda haber. Dios guarde á V. muchos años.

El Pardo, 7 de febrero de 1771
Fray don Julian de Arriaga a don Felipe Ruiz Puente

viernes, 31 de diciembre de 2021

Feliz año 2022. 40º aniversario de la Gesta de Malvinas


Últimas horas del año 2021. El 2022 ya en nuestro horizonte.
Un año con una característica de excepción, se cumple el 40º aniversario de la gesta de Malvinas, de aquel 2 de abril de 1982, donde una fuerza de desembarco recuperaba el territorio insular argentino usurpado por los británicos desde 1833.
Pasaron cuarenta años y el recuerdo de Malvinas y de sus hombres sigue inalterable, pleno de memorias, de enseñanzas, de dolor, de orgullo, de frustraciones.
Pasaron cuarenta años y no hay lugar en todo el territorio nacional que escape al recuerdo de la gesta; monumentos, carteles ruteros, calles y avenidas, murales, testigos de que Malvinas es un sentimiento compartido por muchos y una causa nacional que trasciende ideologías.
Pasaron cuarenta años y no hay lugar para el olvido de aquellos que enfrentaron al invasor en la turba de Malvinas y regaron con su sangre esas islas, custodios eternos de la soberanía. Ellos son nuestros centinelas en Darwin, en Grytviken, en el Atlántico Sur y en el continente.
Pasaron cuarenta años e increíblemente hay aún deudas pendientes con los que regresaron, con nuestros queridos Veteranos de Guerra de Malvinas, muchos de ellos cayeron en la posguerra porque el Estado no supo o no quiso cobijarlos, y decidieron silenciar los demonios de la guerra quitándose la vida. La deuda también abarca a los familiares de los caídos, saldada parcialmente a lo largo de los años, no sin desplantes u olvidos innecesarios.
Deseo fervientemente para este 40º aniversario que se acerca que el único norte sea recordar y homenajear a los caídos y a los VGMs, la política partidaria no tiene nada que hacer en una fecha tan preciada para la mayoría de los argentinos. 

Lic. Hernán Favier. Montpellier, 31 de diciembre de 2021

jueves, 18 de noviembre de 2021

El 18 de noviembre de 1981 arribaban a Argentina los primeros cinco cazabombarderos Super Étendard a bordo del buque ARA Cabo de Hornos


El 21 de febrero de 1980 a través de un breve despacho de agencia de noticias se informaba que el gobierno francés había aprobado la venta de quince cazabombarderos Super Étendard a la Argentina por el equivalente en francos a 160 millones de dólares.
La Marina argentina ya tenía 22 años de experiencia con aviación embarcada ya que en 1958 había adquirido a los británicos el Warrior, rebautizado ARA Independencia, un portaaviones pequeño de la clase Colossus, idéntico al portaaviones Arromanches francés.
La aviación naval argentina operaba los Corsair F4-U a hélice, de los cuales se habían comprado 62 ejemplares a Estados Unidos los años precedentes.
En 1968 la Argentina adquiere el Karel Doorman, rebautizado ARA 25 de Mayo, un antiguo clase Colossus modernizado con nuevas calderas, una trampa de apontaje y una catapulta a vapor, equipamiento que le permitía operar aviones más modernos.
Para la época la elección recayó en los Skyhawk A-4 de Douglas, un avión robusto, de pequeña envergadura, que evitaba el costoso repliegue de alas, capaz de cargar cuatro toneladas de bombas.
La Argentina encarga a Douglas de manera escalonada quince ejemplares del A-4Q y setenta ejemplares del A-4P entre 1966 y 1975.
En 1980 en Francia se preguntaban porque la Argentina abandonaba un avión que conocían muy bien por otro de la competencia, como el Super Étendard, que aún no había hecho sus pruebas. A la época confluyeron tres explicaciones posibles, primero, la cadena de ensamblaje del Skyhawk A-4 en Long Beach, que durante 26 años produjo 2.960 aviones cerraba a principios del año precedente. Segundo, la política del presidente Carter consistía en subordinar sus ventas de armas a la manera en que los países clientes respetaban los derechos humanos localmente. Y por último, la Argentina conocía muy bien los aviones franceses, ya que la Fuerza Aérea ya operaba 25 Mirage III y 18 Mirage V, construidos por Dassault, el mismo constructor que los Super Étendard.


Es así que, el 20 de octubre de 1981, embarcan en el puerto francés de Saint-Nazaire los primeros cinco cazabombarderos Super Étendard para la Aviación Naval argentina, y arribarán al país el 18 de noviembre del mismo año, los cuales rápidamente son desembarcados y llegarán volando a su destino final, la Base Aeronaval Comandante Espora de la Armada Argentina.
Los nueve aparatos restantes del contrato arribarían al país luego de terminada la guerra de Malvinas, a fines de ese mismo año de 1982.


En 2019 amanecía la posibilidad de una segunda vida para la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque de la ARA, con el arribo de cinco Super Étendard Modernisé (SEM) desde el puerto de Le Havre, cinco aparatos que habían sido parte de la caza embarcada de la Marine nationale hasta 2016 y que se mantuvieron preservados en el EAR 279 de Châteaudun hasta que fueron adquiridos por la Argentina en 2018. 
Lamentablemente quedó en apenas una expresión de deseos hasta la fecha.


Fuente: Texto: Efemérides 1980 Le Télégramme; despacho de AFP. Fotos: 1981, Claudio Meunier. 2019, ARA.
Editado y traducido por Lic. Hernán Favier

viernes, 1 de octubre de 2021

Operación Bandera. Los pilotos de Super Étendard veteranos de Malvinas califican para apontajes en el portaaviones ARA 25 de Mayo un año después del conflicto bélico


Casi un año después de finalizada la guerra de Malvinas, la aviación naval argentina se prepara para operar sus SUE en el portaaviones “25 de Mayo”. Para esta operación decisiva, y que es la finalidad de la operación “Hook”, es decir, la compra de los Super Étendard, quedan tres tareas a realizar. Es necesario entrenar y calificar a los pilotos para el apontaje, asegurar que las performances de las catapultas sean suficientes para el SUE, y entrenar al personal de la cubierta de vuelo en las maniobras del SUE sobre la misma.
La aviación naval argentina pide la asistencia de un oficial de apontaje (específicamente pide al TN Ramon Josa) para el entrenamiento de sus pilotos de SUE y un director jefe para el entrenamiento del personal de cubierta de vuelo. El ingeniero de armamento Pierre Changeur, especialista en catapultas, completará esta asistencia técnica.
El 17 de febrero de 1983 somos oficialmente designados con el MP Lucien Hareau para esta misión que tiene el nombre en código de “Bandera”. Nuestro desplazamiento se efectuará del 2 al 22 de abril de 1983 para mi en la base de los SUE y para el MP Heareau sobre el portaaviones. El entrenamiento ASSP para los pilotos se llevará a cabo en la Base Aeronaval Comandante Espora, cerca de Bahía Blanca, donde se encuentra la escuadrilla de Super Étendard. Las calificaciones a bordo del ARA 25 de Mayo deberán llevarse a cabo en los alrededores de Península Valdés. El ingeniero de armamento Changeur se nos sumará ocho días más tarde.
El 2 de abril, el CC Colombo nos vino a buscar al aeropuerto de Ezeiza. Un placer volver a vernos, con un recibimiento caluroso.
Colombo me acompañó hasta el portaaviones donde me esperaba el CN Lavezzo.
Al día siguiente, decolamos de Ezeiza en un LearJet de la Armada rumbo a Bahía Blanca. El MP Lucien Hareau se quedó en el portaaviones para entrenar al personal argentino de la cubierta de vuelo. Al efecto, la Armada había trasladado por ruta desde Ezeiza dos Super Étendard, y habían sido subidos a bordo gracias a una grúa del puerto. Cuando aterrizamos en la base Espora, todos los pilotos de SUE que habían estado en Landivisiau nos estaban esperando. Esa noche nos reunimos todos alrededor de un suntuoso asado, estando presente el almirante que comandaba la aviación naval.
Al día siguiente a la mañana, comenzó verdaderamente lo importante, mi primer briefing ASSP. Comencé las sesiones de ASSP el mismo día. Establecí un ritmo de vuelos para ocho pilotos de tal manera de arribar a su calificación pista en quince días. Esta cadencia me dejaba una semana de evaluación antes de embarcar. Yo contaba igualmente utilizar esta semana para reentrenar como oficiales de apontaje (OA) a Curilovic y Mayora, ya calificados para apontaje en el portaaviones Foch.
Los ASSP y la obtención de la calificación para cada uno se realizarían sin problemas como sucedió con las sesiones de este tipo que hicimos en Francia. El CC Curilovic por su parte controló algunas sesiones de ASSP para entrenarse y así asegurar los apontajes de los pilotos de la escuadrilla. El programa de calificaciones a bordo preveía que yo controlaría la calificación de Colombo, Bedacarratz y Curilovic, porque este último conduciría bajo mi responsabilidad las otras calificaciones…

...Dos días después, un LearJet nos trasladó a Curilovic y a mi a la base de Trelew situada en la Patagonia, es cerca de esta base que se desarrollarán las calificaciones.
La plataforma continental de la costa argentina es de poca profundidad, aún a más de 60 u 80 millas náuticas de la costa. Esta poca profundidad, 10 metros incluso menos, perjudica la performance en velocidad del portaaviones. Esta limitación en velocidad, en el caso de un viento débil o nulo, puede conducir al portaaviones a quedar fuera de servicio, haciendo las maniobras de la aviación imposibles. Para efectuar las calificaciones al apontaje, el portaaviones no debe encontrarse a más de 50 millas náuticas de un terreno para desvío. Esta distancia corresponde para los SUE con peso para el apontaje, el máximo que puede aceptar para desviarse después de haber realizado tres o cuatro intentos para engancharse. En nuestro caso, en Argentina, esas condiciones se hallaban en el sur, en los alrededores de la base de Trelew que serviría como pista de desvío.
Aterrizamos casi al mediodía, nuestro embarque estaba previsto para el día siguiente en helicóptero. Permanecimos en la base hasta la mañana siguiente que nos vino a buscar un helicóptero del portaaviones. El tránsito hasta el portaaviones dura hasta 45 minutos por encima de un mar de aceite, sin el menor soplo de viento y una visibilidad mediocre debido a una bruma continua. Yo pensaba que esas condiciones no serían las ideales para las calificaciones, aunque fuera posible de llevarlas a cabo.


Siempre acompañado por Curilovic, comencé a conocer este portaaviones, aunque no ignoraba sus características generales.
Era un buque de la clase Colossus como nuestro Arromanches. Los argentinos lo habían adquirido a la Marina holandesa en 1968 para reemplazar al ARA Independencia, retirado del servicio el mismo año por obsoleto. Era del mismo tipo que su predecesor, pero había sido modernizado y había servido en la marina de los Países Bajos bajo el nombre de Karel Doorman. Tuvo una modernización en 1980 con vistas a la llegada de los SUE. Esta modernización conllevaba en particular la instalación de talleres propios para Super Étendard (ATEC, Armamento, RPA, etc). El ARA 25 de Mayo estaba equipado con catapultas a vapor del tipo BS4 como sobre nuestros Foch y Clemenceau. Es sobre las catapultas que intervino muy eficazmente el ingeniero en armamento Changeur, obteniendo una ganancia de 10 nudos de velocidad de salida de catapulta.
La pista oblicua medía 160,5 metros de largo y tenía un ancho de 15,80 metros, en un ángulo de 8º con respecto al eje del casco.
El sistema de detención de los aviones se componía de 6 lingas acopladas de a dos sobre una misma prensa de frenado. Este sistema corregía hacia el eje durante la desaceleración a un avión que se posó descentrado. La zona de lingas comenzaba a 21,7 metros del borde de la popa y 23,80 metros separaban la linga Nº 1 de la Nº 6. En medio de la zona de lingas se encuentra el ascensor central, no es un emplazamiento ideal pero no quedaba otra. La óptica de apontaje de concepción Sagem tipo OP2 era idéntica a la que utilizamos sobre nuestros portaaviones, el punto de impacto teórico se encontraba a 37,50 metros del borde de la popa, 1,50 metros antes de la linga Nº 4. Noté instantáneamente el lado crítico de esta configuración de la cubierta de vuelo: para un SUE perfectamente sobre la pendiente de 3,40º, el gancho de apontaje debía pasar el borde de la popa con un cuidado dos veces menos importante que sobre nuestros PA, es decir, 1,5 metros. Yo entonces no debía tolerar movimientos de la plataforma, incluso mínimas, para las calificaciones. Para los pilotos en aproximación, yo debía ser inflexible sobre la forma de la trayectoria ideal, y no tolerar una señal baja cerca del borde de la popa. Sin embargo, un punto positivo, la posición que yo tendría en la plataforma de los oficiales de apontaje, muy sobre la popa, permitiendo una buena estimación del cuidado en la trayectoria de un SUE en aproximación.
Los vuelos comenzaron a la tarde con el catapultage de Augusto Bedacarratz. El ingeniero Changeur estaba en la catapulta con los argentinos, no pudieron escatimar sobre la presión del lanzamiento porque se vio que Augusto salió intempestivamente del puente. Le hice hacer una presentación "go around", y a continuación hizo sus tres TAG (touch and go) de manera satisfactoria y luego el apontaje final. Siguió un debriefing y el turno de Curilovic. El mismo programa, hizo sus tres TAG y le pedí finalmente sacar el gancho de apontaje. La aproximación es buena, tengo una tendencia a pedir que pasen bajo para escuchar el motor: -Turco, un poco de potencia.
Él lo corrige, pasa aún un poco más bajo por el borde de la popa, pero no es para inquietarse, es una buena aproximación. Engancha la linga Nº 2, el esfuerzo máximo de desaceleración se produce cuando las tres ruedas están sobre el ascensor. A la masa del avión se le suma el componente vertical de frenado, los dos asociados provocan un hundimiento del ascensor de una quincena de centímetros. El amortiguador, antes de impactar por el frenado, choca contra el borde de la fosa, el eje de la rueda delantera se rompe y la rueda vuela a través de ka cubierta antes de caer por la borda. El avión que se detuvo sin otros daños será llevado a pie a la isla y será puesto sobre elevadores. Los mecánicos van a proceder al recambio de la parte del tren de aterrizaje dañado en el mismo lugar. Los ensayos de funcionamiento serán hechos en plena noche a la luz de reflectores. Apenas pasaron 21 horas y el avión es declarado disponible. En cuanto al ascensor, será bloqueado en posición alta, lo que impedirá su utilización hasta que se vuelva a puerto. Al día siguiente se retoman los vuelos, termino las calificaciones de Bedacarratz y Curilovic. Nos encomendamos sobre las calificaciones de los otros pilotos. Es Curilovic el que toma las riendas, yo le hago un debriefing si es necesario entre dos pasadas, pero el se maneja muy bien y al final de tres días todos los pilotos están calificados.
Todos los aviones son catapultados hacia Bahía Blanca, mientras Curilovic y yo nos trasladamos en helicóptero. Al día siguiente en la base, luego del debriefing general, es orgullo, alegría y buen humor los que reinan en la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque.
La operación “Bandera” ha terminado, puedo volver a Francia. Es para mi el fin de una historia enriquecedora que viene desde hace tres años. Pude conocer otros hombres con mi mismo métier, con otros medios y con otros métodos y que habían combatido. Ellos habían hecho con los mismos aviones que los nuestros, misiones que eran también como las nuestras, contra adversarios de una gran experiencia marítima dotados de medios modernos muy actuales.
Yo gané aquí una experiencia única, y amigos.

Extracto de “Marin et pilote. Servir en mer et dans les airs" del CF Ramon Josa 
Un remerciement spécial à Laurent (BG)
Traducción: Lic. Hernán Favier

martes, 14 de septiembre de 2021

Culminó con éxito el PPH2, el segundo proyecto del CICR para individualizar a los soldados argentinos de la tumba múltiple C.1.10 del cementerio de Darwin en Malvinas


En el día de la fecha, el Comité Internacional de la Cruz Roja informó que el Equipo Argentino de Antropología Forense logró individualizar los restos de cuatro soldados argentinos enterrados en la tumba múltiple C.1.10 del cementerio militar argentino en Darwin, confirmó la identidad de un quinto soldado y reasoció los restos de un sexto soldado, que ya se encontraba inhumado en una tumba individual.
Los encargados de transmitir las novedades fueron Laurent Corbaz, jefe de proyecto del PPH2 y Luis Fondebrider, jefe de la unidad forense del CICR, ambos fueron parte del equipo forense que estuvo en agosto en Malvinas.
El EAAF confirmó la identificación a través de las muestras de tejido esquelético obtenidas en el camposanto argentino en Darwin por el equipo del CICR que se trasladó a las islas para dar cumplimiento al Plan Proyecto Humanitario 2, la continuación del PPH 1, que trabajó sobre 122 tumbas y permitió individualizar hasta ahora a 115 soldados que yacían bajo una losa que rezaba “Soldado argentino sólo conocido por Dios”.
Los soldados individualizados en el PPH2 pertenecían al Escuadrón Alacrán de la Gendarmería Nacional Argentina, que arribó a Malvinas el 28 de mayo de 1982 a bordo de un Hercules de la Fuerza Aérea Argentina. Ellos son el subalférez Guillermo Nasif, el cabo 1º Marciano Verón, el cabo Carlos Misael Pereyra y el gendarme Juan Carlos Treppo.
El laboratorio del EAAF en Córdoba también confirmó la identidad del primer alférez Ricardo Julio Sánchez, que figuraba correctamente con su nombre en la tumba múltiple D.C.1.10 y por último se reasociaron restos del cabo 1º Víctor Samuel Guerrero. 
Tanto Sánchez como Guerrero fueron inhumados en 1983, en el caso de este último bajo la losa D.A.4.1.


La historia cuenta que el 30 de mayo de 1982, en una operación conjunta con comandos del Ejército Argentino, los comandos de la Gendarmería embarcan en un helicóptero Puma en Puerto Argentino para ocupar posiciones en cercanías del monte Kent. Al aproximarse al objetivo, la aeronave es alcanzada por un misil disparado por un avión Sea Harrier que impacta a la altura de la cola del helicóptero. Si bien el piloto logra evitar que se estrelle la aeronave, ya en tierra comienza a incendiarse y se producen explosiones debido a la gran cantidad de munición que transporta.
En medio del caos el sargento ayudante Ramón Acosta logra rescatar al subalferez Oscar Aranda mientras que el segundo comandante Jorge San Emeterio y el sargento 1º Miguel Pepe sacan de entre las llamas al sargento Justo Rufino Guerrero.
Lamentablemente el rescate del resto de los tripulantes no se pudo continuar por la explosión del helicóptero, muriendo el primer alférez Ricardo Julio Sánchez, el subalferez Guillermo Nasif, los cabos 1º Marciano Verón y Víctor Samuel Guerrero, el cabo Carlos Misael Pereyra y el gendarme Juan Carlos Treppo.

El equipo multidisciplinario del EAAF informó de la individualización exitosa a los familiares de los caídos. Sólo resta que ellos decidan la inhumación definitiva de sus familiares, héroes nacionales por ley del Congreso.

Lic. Hernán Favier, 14 de septiembre de 2021

viernes, 23 de julio de 2021

Argentina y el Reino Unido acordaron realizar una inspección en caleta Trullo en Malvinas para verificar la existencia de una sepultura de soldados argentinos



Argentina, el Reino Unido y el Comité Internacional de la Cruz Roja suscribieron en Ginebra el 15 de julio pasado un acuerdo adicional para avanzar en la verificación de una supuesta sepultura en Caleta Trullo (Teal Inlet en la toponimia británica) en la isla Soledad, en Malvinas, donde podrían hallarse restos de soldados argentinos.
El acuerdo alcanzado por las partes fue firmado por Federico Villegas, embajador argentino ante los organismos internacionales, Simon Manley, su homólogo británico, y por Gilles Carbonnier, vicepresidente del Comité Internacional de la Cruz Roja. 
El 6 de mayo de 2021, el gobierno kelper informó de un hallazgo realizado por su policía que podría corresponder a tumbas provisorias que se fueron estableciendo en los campos de batalla durante el conflicto de 1982, las cuales al año siguiente fueron levantadas y trasladadas, en el caso de los caídos argentinos, al cementerio militar de Darwin.
Según lo manifestado por el jefe de policía kelper, habría evidencia que sugiere la presencia de varias sepulturas que podrían alcanzar el número de 20, todas ellas en cercanías de Caleta Trullo.  
En ese sitio en junio de 1982 se emplazó un hospital de campaña británico y se produjeron sepulturas, tanto de británicos como de argentinos, sin embargo, hay evidencia que dichas tumbas fueron removidas, como es el caso del soldado Ramón Quintana, efectivo del Regimiento de Infantería 7 del Ejército Argentino, que había sido enterrado el 12 de junio de 1982 en cercanías de Caleta Trullo, y que en 1983 fue trasladado al cementerio de Darwin y hoy reposa en la tumba D.B.1.11. 
En el caso británico está confirmado que el sitio se usó para enterrar a sus tropas, una placa en el lugar testifica que 29 soldados británicos fueron enterrados en cercanías de Caleta Trullo entre el 7 y el 14 de junio, luego fueron removidos y trasladados al cementerio Blue Beach en San Carlos y al Reino Unido. 
En el terreno de las especulaciones, algunos sugieren que podrían ser restos de amputaciones, propias de la actividad de un hospital de campaña en los momentos más encarnizados del conflicto. 
Mientras tanto, la policía local cercó un área de 2.500 metros cuadrados hasta que arriben los científicos forenses a estudiar el hallazgo en la segunda quincena de agosto de 2021. 


Esta tarea se suma como actividad colateral al Plan Proyecto Humanitario Malvinas 2 (PPH2), suscripto también en Ginebra el 18 de marzo de 2021, que se llevará a cabo en el mes de agosto del corriente año en el cementerio militar argentino de Darwin.
Es la segunda fase del exitoso PPH, firmado el 22 de diciembre de 2016 por los mismos actores en Ginebra y lanzado en el mes de junio de 2017 en las islas, cuando un equipo forense del Comité Internacional de la Cruz Roja, integrado por el Equipo Argentino de Antropología Forense, trabajó en las sepulturas del cementerio militar argentino de Darwin, cuyas losas llevaban la inscripción "Soldado argentino sólo conocido por Dios", logrando individualizar hasta la fecha 115 soldados de los 122 del programa, y en este nuevo desafío estará abocado a trabajar sobre la tumba múltiple C.1.10, que quedó excluida del primer acuerdo firmado por las partes.


Lic. Hernán Favier, 22 de julio de 2021

miércoles, 2 de junio de 2021

Changement de rôle aux Malouines, un hélicoptère Puma de l’aviation de l’armée de Terre et un navire polaire de la Marine opérant en configuration sanitaire


Alors que le Royaume-Uni notifiait à la mi-avril 1982, par l’intermédiaire de la Croix-Rouge internationale et du gouvernement suisse, qu’il avait réquisitionné le bateau de croisière Uganda et que, sous la dénomination HMHS Uganda, il serait utilisé comme navire-hôpital de sa Task Force, l’Argentine, quelques jours plus tard, adaptait pour cette exigence le brise-glace ARA Almirante Irizar et le navire polaire ARA Bahia Paraiso.
 
Dans ce lien du blog, vous pouvez lire la participation dans le conflit des Malouines du brise-glace ARA Almirante Irizar comme navire-hôpital:

https://malvinasdata.blogspot.com/2011/03/resena-de-los-buques-hospital-durante.html
 
Le navire polaire ARA Bahía Paraíso est entré dans la base navale Puerto Belgrano et en moins d’une semaine a été peint et équipé pour remplir le rôle de navire-hôpital.
Le 27 avril 1982, avec quelques travaux de transformation inachevés, il a quitté le port de Bahia Blanca pour se rendre au théâtre d’opérations, dans ses hangars, un oiseau d’une autre nid, un hélicoptère Puma de l’armée de Terre, ainsi qu’un Alouette III de la Marine.
L’hélicoptère en question, avec un schéma de peinture l’identifiant comme un aéronef sanitaire, était un Aérospatiale SA330 Puma immatriculé AE-506, appartenant au Bataillon d’hélicoptères d’assaut 601, avec siège à Campo de Mayo, province de Buenos Aires.
Si la première «rencontre» entre le navire HMHS Uganda et l’ARA Bahía Paraíso a eu lieu dans la zone d’exclusion imposée unilatéralement par les britanniques le 11 mai 1982, ce ne serait qu’au début du mois de juin qu’ils fonctionneraient à la limite de leurs capacités.
Le lieu de rassemblement des navires convenu par les belligérants est devenu connu sous le nom de Red Cross Box, la zone était située à 40 nautiques de l’embouchure nord du détroit de San Carlos.


Depuis le 1er juin, le navire-hôpital ARA Bahía Paraíso commence à recevoir des blessés ancré dans la rade de Puerto Argentino et commence à travailler en collaboration avec le navire-hôpital Uganda, recevant des troupes argentines blessées au combat évacuées par les britanniques des scénarios de guerre. Dans les jours qui suivront, le navire-hôpital argentin prendra en charge plus de 250 accueils et transferts, jusqu’à ce que, après la fin de la guerre, il se déplace vers le détroit de San Carlos, où il s’en charge également des anciens POW livrés depuis la base aérienne projetée bnitannique de San Carlos.
Dans ce contexte, le rôle de l’hélicoptère de transport Puma de l’aviation de l’armée de Terre embarqué dans le navire de la Marine argentine ARA Bahía Paraíso est devenu prépondérant, les soldats argentins blessés ont été ramassés par ce moyen depuis les différents champs de bataille sur les îles Malouines, principalement depuis Puerto Argentino dans l’île Soledad, mais aussi des dizaines de blessés ont été évacués depuis Puerto Mitre et baie Zorro dans l’île de Grande Malouine.
L’hélicoptère Puma décollait encore et encore pour évacuer les blessés des îles et du navire-hôpital Uganda, une opération qui serait répétée à plusieurs reprises à l’époque où le conflit touchait à sa fin.


Lic. Hernán Favier
Remerciements: Matías Nieto. Ignacio Porrúa. 

lunes, 31 de mayo de 2021

Cambio de roles en Malvinas, un helicóptero Puma de la Aviación de Ejército y un transporte polar de la Armada operando en configuración sanitaria


Mientras el Reino Unido notificaba a mediados de abril de 1982, a través de la Cruz Roja Internacional y del gobierno de Suiza, que había requisado al crucero Uganda y que bajo la denominación HMHS Uganda sería utilizado como buque hospital de su Task Force, la Argentina, apenas días después, adaptaba para tal requerimiento al rompehielos ARA Almirante Irizar y al transporte polar ARA Bahía Paraíso.
 
En esta entrada previa del blog se puede leer lo acontecido con el ARA Irizar:

https://malvinasdata.blogspot.com/2011/03/resena-de-los-buques-hospital-durante.html


El transporte polar ARA Bahía Paraíso ingresó a la Base Naval Puerto Belgrano y en menos de una semana fue pintado y equipado para cumplir el rol de buque hospital.
El 27 de abril de 1982, con algunos trabajos de transformación inconclusos, zarpó desde Bahía Blanca rumbo al teatro de operaciones, en sus hangares llevaba un pájaro de otro nido, un helicóptero Puma del Ejército, además de un Alouette III de la Armada.
El helicóptero en cuestión, con un esquema de pintura que lo identificaba como aeronave sanitaria, era un Aérospatiale SA330 Puma matrícula AE-506, perteneciente al Batallón de Helicópteros de Asalto 601, con asiento en Campo de Mayo, provincia de Buenos Aires.
Si bien el primer “encuentro” entre el HMHS Uganda y el ARA Bahía Paraíso se produjo en la zona de exclusión impuesta unilateralmente por los británicos el 11 de mayo de 1982, no sería hasta los primeros días de junio que operarían al límite de sus capacidades.
El lugar de reunión de los buques acordado por los beligerantes se conoció como Red Cross Box, el área se hallaba localizada a 40 millas náuticas de la desembocadura norte del Estrecho de San Carlos.


Desde el 1 de junio el buque hospital ARA Bahía Paraíso comienza a recibir heridos posicionado en la rada de Puerto Argentino, y empieza a trabajar en conjunto con el buque hospital Uganda, recibiendo tropa argentina herida en combate evacuada por británicos desde los escenarios bélicos. En los días subsiguientes el buque hospital argentino se hará cargo de más de 250 recepciones y traslados, hasta que luego de finalizada la guerra se desplaza hasta el Estrecho de San Carlos, encargándose también de los ex POW entregados desde la FOB San Carlos.
En este contexto, el rol del helicóptero de transporte Puma de la Aviación de Ejército embarcado en el ARA Bahía Paraíso se tornó preponderante, los soldados argentinos heridos eran recogidos por este medio desde los distintos campos de batalla de Malvinas, en su mayoría desde Puerto Argentino en la isla Soledad, pero también decenas de heridos fueron trasladados desde Puerto Mitre y bahía Zorro en la isla Gran Malvina.
El helicóptero Puma despegaba una y otra vez para evacuar heridos desde las islas y desde el buque hospital Uganda, una operación que se repetiría varias veces en los días en los cuales el conflicto llegaba a su fin.


Lic. Hernán Favier
Agradecimientos: Matías Nieto. Ignacio Porrúa.

viernes, 2 de abril de 2021

1982 - 2 de abril - 2021 39º aniversario de la recuperación de las islas Malvinas


Un nuevo 2 de abril.
39 años han transcurrido desde aquella jornada atípica e intensa del siglo pasado que puso fin, transitoriamente, a 149 años de usurpación británica de nuestras queridas islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
Los 73 días posteriores fueron un caleidoscopio de múltiples sensaciones encontradas, euforia, miedo, desconocimiento, esperanza, desazón, pasión, valor, templanza, que se podían sentir a flor de piel tanto en las islas como en el continente.
74 días de una guerra épica inconclusa que no está saldada, que nos provocó heridas que aún no cicatrizan, pero que nos dejó 649 héroes y miles de veteranos orgullosos de haber servido a la Patria y a la Constitución y sus leyes; muchos de ellos ya no están entre nosotros, por la desidia del Estado, por decisión propia, y por el paso del tiempo.
Por eso quiero homenajear en este aniversario particularmente a los VGM que nos acompañan en la actualidad, verdaderos titanes que, como oportunamente afirmara uno de ellos: “fuimos soldados que vestimos el uniforme de San Martín para defender la bandera de Belgrano”.
Una misión que cumplieron desde Puerto Argentino a Darwin, desde la isla de Borbón a Monte Longdon, desde Puerto Mitre a San Carlos, desde San Julián, Río Gallegos y Río Grande, y que, desinteresadamente y a pesar del paso del tiempo, siguen en apresto para tomar la posta de una nueva misión, dispuestos a volver a combatir en nuevas trincheras, alejadas de los campos de batalla de antaño, pero igualmente intensas, con los valores y el orgullo intacto de 1982.
Un párrafo aparte para los familiares de los caídos, nunca alcanzará el reconocimiento a madres, padres, hermanos, esposas, novias e hijos que perdieron a un ser querido en la contienda, pero sepan que estamos con ustedes, que nos sentimos orgullosos de todos y son parte también de la gesta del Atlántico Sur. A todos ellos gracias y siempre los tenemos presentes. 

2 de abril de 2021

jueves, 18 de marzo de 2021

Plan Proyecto Humanitario Malvinas 2, se firmó el acuerdo en Ginebra entre la Argentina y el Reino Unido


Declaración conjunta del Comité Internacional de la Cruz Roja, la Argentina y el Reino Unido
 
Representantes de la Argentina y el Reino Unido firmaron hoy un acuerdo por el que solicitan al Comité Internacional de la Cruz Roja que realice nuevas tareas forenses para identificar a soldados argentinos inhumados en el Cementerio de Darwin, en las islas Malvinas.
El segundo Plan de Proyecto Humanitario (PPH2) consistirá en la exhumación de restos humanos pertenecientes a varios individuos colocados en una sola sepultura conocida como C.1.10 [D.C.1.10].
Este nuevo acuerdo se establece luego de la implementación del primer Plan de Proyecto Humanitario (PPH), que condujo a la exhumación de los restos de 122 soldados argentinos en ese mismo cementerio. Luego de cotejar las muestras de ADN con las de los familiares, se logró [individualizar] identificar a 115 soldados.

El PPH fue el primer proyecto de su tipo con un mandato conjunto específico de dos Estados que fueron adversarios en un conflicto armado. En él se encomendó al CICR la tarea de identificar a los soldados que habían muerto durante el conflicto armado y cuyas sepulturas llevaban la inscripción “Soldado argentino sólo conocido por Dios”.
El CICR, la Argentina y el Reino Unido reafirman su determinación de trabajar estrechamente en la implementación del acuerdo recientemente firmado.

El acuerdo fue rubricado por Peter Maurer del CICR, Federico Villegas en representación de la Argentina y Julian Braithwaite en representación del Reino Unido.


FuenteExtracto comunicado de prensa CICR, Ginebra, 18 de marzo de 2021. Entre [corchetes] es mío.

domingo, 7 de marzo de 2021

El Comité Noruego informó las nominaciones para el Premio Nobel de la Paz 2021, en las cuales se incluye al veterano de la guerra de Malvinas Julio Aro

El Comité Noruego del Nobel, encargado de la revisión de las nominaciones y candidaturas al Premio Nobel de la Paz, informó que, al cierre de la recepción de las mismas, se aceptaron 329 candidaturas para el año 2021, de las cuales 234 son individuales y 95 son organizaciones.
Si bien el listado de candidatos el Comité Noruego lo mantiene en secreto, y luego se transforma en una “short list” hasta que en el mes de octubre se conoce al ganador, ya hay algunos nombres que emergen del listado, uno de ellos nos toca muy de cerca por que la nominación recayó en el VGM Julio Aro y el coronel Geoffrey Cardozo por su trabajo en el Plan Proyecto Humanitario Malvinas, que logró la individualización hasta el momento de 115 de las 122 tumbas del cementerio militar argentino de Darwin del plan, cuyas losas, hasta que el Comité Internacional de la Cruz Roja y el Equipo Argentino de Antropología Forense llevaran a cabo con éxito tan arduo trabajo de identificación de las muestras, tenían la inscripción de “Soldado argentino sólo conocido por Dios”.
Hoy, cada una de las tumbas individualizadas, llevan el nombre del soldado argentino caído durante el conflicto, luego de realizarse dos viajes a las islas con los familiares para proceder a la instalación de cada losa individual.
El veterano de Malvinas Julio Aro, quien está al frente de la fundación No Me Olvides, comparte nominación con otras personas e instituciones que se fueron conociendo, como la Organización Mundial de la Salud, con el movimiento Black Lives Matter, con el programa COVAX para garantizar el acceso a la vacuna contra el virus chino, con Reporteros Sin Fronteras y con el opositor ruso encarcelado Alexei Navalny, entre otros.
En los próximos meses, luego de atravesar las diferentes instancias del Comité Noruego del Nobel, se conocerán los candidatos.