
A partir del día 11 de abril de 1982, fecha en que llegan los primeros helicópteros a las islas y hasta el 01 de mayo de 1982, fecha en que comienzan las hostilidades, la masa de las misiones cumplidas por la Aviación de Ejército estuvieron orientadas al despliegue de las Fuerzas, transportando personal y carga del Ejército, de la Fuerza Aérea y de la Armada. Del 01 de mayo de 1982 en adelante, las tripulaciones debieron cumplir todas sus misiones en condiciones críticas, por la permanente falta de cobertura aérea y las malas condiciones meteorológicas. La falta de equipos de navegación y de equipos de visión nocturna, obligó a realizar vuelos de día y de noche a muy baja altura para sustraerse de los medios de detección electrónica y del fuego enemigo. Así, se realizaron vuelos patrullaje y vigilancia de costas, infiltración de tropas comando del Ejército y de la Gendarmería Nacional, observación del tiro de artillería, operaciones de distracción, rescate de tripulaciones, evacuación de heridos, transporte de tropas y abastecimientos y cambios de ubicación de las tropas en el dispositivo de defensa, etc.